nav-left cat-right
cat-right

Quiénes somos

La Historia de la Misión Belén se inicia el día 1 de Octubre del 2005 con la bendición del Card. Hummes.
Éramos pocas personas sin un centavo. Dios ha realizado con nosotros el milagro de la multiplicación de los panes. Hoy acogemos a más de 900 personas, que  vivían en  las calles y debajo de los puentes, personas esclavas de vicios de toda clase, desde recién nacidos de 2 meses hasta ancianos de 99 años, en nuestras 77 casas dispersas en 10 Diócesis. Todos, como pueden, en camino hacia la “Sanación Interior”.
7000 hermanos de la calle ya han pasado por nuestras casas y pocos son los que han vuelto a las calles. En la última Misión de Julio del 2009, aproximadamente 100 misioneros han vivido una semana en las calles, día y noche, sin interrupción.  Hemos encontrado alrededor de 150 hermanos que habían pasado por nuestras casas y han vuelto a caer: ¡menos del 3%! Casi todos nos han pedido otra oportunidad y con mucho gusto se la hemos dado.
Nuestra sede se encuentra en la Región Belén, en la Arquidiócesis de San Pablo, donde P. Giampietro  está  incardinado como sacerdote diocesano. Los Obispos que lo están acompañando son Mons Pedro Luis Stringhini (Obispo auxiliar) y el Card.Mons. Odilo Scherer.

El milagro de la evangelización  de la gente de las calles: casi 200 “borrachos”, “drogadictos”, “homosexuales”, “prostitutas”, “presidiarios”, “traficantes”, “asesinos”, salidos del infierno y convertidos en Discípulos-Misioneros de Cristo, sostienen las Casas de Acogida. Ellos forman parte del increíble ejército de Jesús,  llegaron del fondo del infierno y vivían sin Dios.
55 Jóvenes han decidido  entregar totalmente sus vidas  a Dios, viviendo en las calles y en las “favelas”.
Más de 4500 personas, en Brasil e Italia, viven al ritmo de la Palabra de Dios (Diario Espíritual), meditándola y viviéndola cada día, poniendo a los pobres como fulcro de sus propias vidas.
Cada día asistimos al milagro obrado por la Palabra de Dios. La de nosotros es una “Cristo-terapia”. No somos una clínica sino una “Casa de Oración”. No usamos medicinas. Los vicios de la calle son vencidos con el antiguo método benedictino: “Ora et labora”.
Nuestra vida y nuestra evangelización pueden ser sintetizadas así: “¡náufragos, salvando náufragos”! Todos somos tan débiles, estamos tan heridos  que solo Jesús es capaz de realizar en nosotros el milagro de la salvación. Somos testigos de esto: “Con todo, llevamos este tesoro en vasos de barro, para que esta fuerza soberana se vea como obra de Dios y no nuestra…..” (2 Cor. 4, 7-15).  Mirando bien a cada uno de nosotros, no tenemos  ni siquiera fuerza para estar de pie por si solos, ¿tendremos fuerzas para luchar? El inmenso poder de Dios, manifiesta su misericordia usando a cada uno de nosotros como un vaso de barro quebrado. Mientras el Señor nos sana, nos pide  que sanemos a nuestros hermanos, mientras nos socorre, nos pide socorrer a nuestros hermanos. Dios crea con nosotros una santa “cadena de socorro”, “del infierno al cielo”. Nuestras casas acogen a los más pobres de manera totalmente gratuita. Para nosotros, ellos no son “pacientes en convalecencia” sino auténticos hermanos que caminan hacia Dios.
Solo Dios conoce el potencial de amor escondido en el corazón de estos hermanos. Algunos de ellos, con la bendición de Mons. Pedro Luis, Obispo Auxiliar de San Pablo, que nos acompaña como un padre, han decidido vivir completamente en las calles, día y noche, duermen con estos hermanos, luchando donde encontrar un lugar donde puedan ducharse, caminando solo con un saco de basura en sus espaldas y la cartera de la Misión, la Biblia y el Diario Espiritual. Completamente sin dinero, hijos de Dios y de la Santa Providencia. Esto nos permite una plena y total identificación con los pobres, los que sufren y sobretodo con “Cristo Pobre”, presente en ellos. Comprendemos que empiezan a realizarse en nosotros las palabras de San Paolo. He sido crucificado con Cristo, y ahora non vivo yo, es Cristo que vive en mi” (Gal.2,20) Con estas pocas palabras hemos sintetizado nuestro carisma.
El Carisma Belém
Que une  a todos los miembros de
esta asociación:
Solteros, casados, clérigos, consagrados y laicos
Consiste en revivir el milagro de Belém:
el Espíritu de Familia, fuerte y humilde ,
che existía entre María, José y Jesús,
en la pobre gruta de Belém:
imagen de la Familia Divina de la Trinidad,
encarnada en medio de los pobres,
como los pobres,
por los pobres,
hasta una plena y total
identificación con ellos.

ITALIA:

Associazione Missione Belém ONLUS

Stocco Rosa – Vicolo Stati Uniti, 5

30030 Sandon di Fossò – VE

tel 041/466817 – email: info@missionebelem.it

BRASIL:

Av. Vicente Catalani, 1467 – Jd. Das Nações

13256-700 ITATIBA – São Paulo BRASIL

Tel. (005511) 4594-1530

Chiara Carraro

e-mail: belembelembelem@gmail.com