Es muy importante para nosotros misioneros de la Asociación Misión Belén Onlus, sentirnos acompañados por vuestro amor, sentir que no estamos solos en esta difícil lucha. Saben bien que muchos niños, con los que estamos trabajando no son simples “niños pobres”, sino “Meninos de rua” que significa: niños que han perdido todos los vínculos familiares, viven y duermen en las calles de San Pablo de Brasil, absorbiendo “pegamento”, usan droga desde los 7-8 años, roban, asaltan, entran y salen de la cárcel juvenil como “una pelotita de pimpón”. Algunos se encuentran al borde del “precipicio” y quienes los ayudan previenen las peores situaciones y los salvan.
En el caso que las ayudas vayan para un niño que tiene familia, por más pobre que sea, es suficiente 1 € al día, 30 € al mes (con esta suma de dinero es posible mejorar su alimentación, comprar material escolar, pagar a los maestros, tenerlos 8 horas en los centros de acogida o ayudarlos en casa. A veces el dinero será empleado para mejorar las casas en las que viven).
En el caso en que los niños vengan acogidos en nuestras Casas-Familia es necesario que 5 personas colaboren con la misma adopción, porque los gastos para sostenerlo llegan a 150 € mensuales. Cada “adoptante” dará 1 € al día, 30 € mensuales y juntos ayudarán a quien está completamente abandonado, al cual aseguramos un techo, la escuela, la salud y el deporte… etc.
Los niños que vienen de la calle pasan un tiempo de triaje en una Casa al centro de la ciudad para tener la posibilidad de bañarse, comer y regularizar los documentos y los permisos de otorgamiento provisional. Luego, si desean quedarse con nosotros, pasan a las Casas para muchachos y tienen la posibilidad de frecuentar la escuela y vivir con los misioneros y los voluntarios en un clima familiar. Después, si no tiene alguna posibilidad de reintegración en la familia de origen son acogidos por una de nuestras parejas como hijos. Serán dados en acogimiento y luego adoptados definitivamente.